SIMBIOSIS PROGRAMATICA - BIBLIOTECA PUBLICA DE HAEDO

Arq. Moser Javier

Ícono

“La biblioteca representa, quizá como la cárcel, el último universo de moral incontestada: un equipamiento comunitario para actividades “buenas” (o necesarias). La bondad moral de la biblioteca está íntimamente asociada al valor del libro: la biblioteca es su fortaleza, los bibliotecarios son sus guardianes…
A medida que surgen y se vuelven creíbles otros medios de información, la biblioteca parece amenazada: una fortaleza dispuesta a ser “tomada” por enemigos potenciales. En este esquema, lo electrónico se identifica con lo primitivo. Su ubicuidad intangible, su promiscuidad y su accesibilidad incontrolable simbolizan una falta de orden, profundidad, tradición, civilización. Como respuesta, el lenguaje de la biblioteca se ha vuelto moralista y defensivo: su retórica proclama –implícita y explícitamente- la superioridad de su misión, su responsabilidad social, su valor…
Las nuevas bibliotecas no revientan ni modernizan la institución tradicional; simplemente la envuelven de otro modo: en el interior, se sigue siendo fiel al libro y se mantiene el reconocimiento simbólico a otras formas de información. Numerosos usuarios potenciales son sistemáticamente distanciados de la biblioteca.
Al mismo tiempo, en la última década se ha producido una desvalorización acelerada, sino una extinción, del ámbito público, que se ha ido sustituyendo por formas cada vez más sofisticadas y amenas de lo privado. Comprar se ha convertido en la finalidad última del ser humano y sus infraestructuras en constante expansión están transformando inexorablemente el carácter de la condición humana. La esencia del ámbito público es su gratuidad. Cada vez más, se está reemplazando por acumulaciones de sustancia semipública que, aunque parecen darnos la bienvenida, en realidad nos hacen pagar. La biblioteca está expuesta a ser una institución obsoleta y moralista desde el momento en que se ha convertido en el último repositorio de lo gratuito y lo público.
La insistencia de la biblioteca en un determinado tipo de cultura no le ha permitido ver otras formas emergentes que dominan nuestro mundo, especialmente la enorme efectividad (y el placer) de la inteligencia visual.
A no ser que la biblioteca se convierta sin reservas en un depósito de información y orqueste agresivamente la coexistencia bajo un régimen de nuevas igualdades- de todas las tecnologías e instrumentos disponibles para coleccionar, condensar, distribuir, “leer” y manipular información. La tecnología no es una amenaza, sino que permite hacer realidad viejas ambiciones: totalidad, integridad, difusión, y accesibilidad.
En cualquier caso, anticipar el conflicto que se avecina entre lo real y lo virtual es discutible en un momento en que ambos pueden coincidir y convertirse en la imagen especular del otro. Lo virtual puede convertirse en la presencia distribuida de la biblioteca que los usuarios encuentran confirmada en el lugar que actualmente ocupa en la ciudad.”
-Rem Koolhaas

Javier Moser

Contexto

La ciudad de Haedo corresponde al partido de Morón, el cual es uno de los 135 partidos de la provincia argentina de Buenos Aires. Forma parte del aglomerado urbano conocido como Gran Buenos Aires, ubicándose al oeste de la Capital Federal. Su cabecera es la ciudad homónima.
Es considerada como el “Corazón del Oeste” por su imponente centro bancario, financiero, judicial y de poder político en la Provincia de Buenos Aires. Su infraestructura abarca, desde numerosos parques industriales y fábricas; hasta grandes galerías comerciales, supermercados, hipermercados, shoppings, cines, restaurantes, teatros y autopistas. Morón limita con los Partidos de Hurlingham, Ituzaingó, Merlo, La Matanza y Tres de Febrero. Posee, además, una superficie de 52 km².

Haedo se encuentra en el centro del partido de Morón, el cual se encuentra en el centro del área metropolitana de Buenos Aires, la cual se encuentra en el centro vertical de la República Argentina.
Es una de las estaciones ferroviarias mas importantes en terminos de conectividad, de la zona oeste.

Javier Moser

Materia

El escalonamiento que se generó a partir de la morfología propuesta, da como resultado un interior limpio, donde el volumen superior pareciera volar sobre todo el conjunto. Las terrazas inferiores, no solo generan una situación de intercambio y conexión entre personas, sino que también induce a una circulación que conecta todas las partes del edificio, y a su vez permite la penetración de luz natural y ventilación hacia su interior.
Otra de las propuestas formales a la hora de crear espacios, fue la incorporación de una escalinata central, la cual no solo sirve como medio de acceso a los pisos superiores sino también como gradas informales, o espacios de lectura de misma índole. La rigidez de las modulaciones escalonadas contrasta con la fluidez de esta escalinata central.
En todo el proceso de diseño, se trató de mantener la forma abstracta, así como también las líneas simples del edificio. Es así que se fue creando una dicotomía. ¿Cómo mantener la simpleza y la abstracción, sin perder la funcionalidad y la complejidad de todos los elementos compositivos del sistema? Cada función ocupa un punto específico dentro de la espacialidad edificable y está pensada desde varios puntos de vista, teniendo en cuenta distintas variables como por ejemplo el nivel de penetración de luz solar, nivel de aislamiento, nivel de insonorización, visuales, expansiones, nivel de concentración, formalidad de la función, acceso, relación entre personas, entre otras.
Aunque toda arquitectura lleva consigo un cierto proceso de abstracción, entendido como proceso intelectual donde se escrutan todos los parámetros que condicionan a un objeto arquitectónico concreto, es la intensidad y rigurosidad de la búsqueda sobre las esencias mismas de la disciplina –proporción, geometría, lógica constructiva o adecuación al lugar y al programa– la que evalúa y cuantifica su grado de abstracción más allá de su forma o respuesta.

Javier Moser

Sistema

Aparte de algunos aspectos intangibles, como la sensación y el aire de permanencia que debe brindar un edificio, el motivo se basa, a mi criterio, en todos o algunos de los puntos siguientes:
– Mejor situación
– Equipamiento mejor organizado
– Mejorar la interacción entre individuos

Al generar un programa que transforme activamente la comunidad, al producir un entendimiento de la naturaleza humana y la manera de relacionarla con el proyecto, al entender las necesidades del lugar y quienes se encuentran en este, se empieza a dar una simbiosis obligada, ya que es necesaria para la supervivencia de una o ambas partes. es necesario pensar en un proyecto arquitectónico en que se den varias actividades, permitiendo que se desarrollen y se enriquezcan las relaciones humanas.

Javier Moser

Vínculos

La manera en que la arquitectura, las personas y el lugar generan una relación simbiótica, es a partir de la buena comunicación y el buen dialogo que existe entre cada una de las partes: las personas, el lugar y el proyecto mismo. Desde el momento en que un proyecto se implanta en un lugar se empieza a desarrollar un comportamiento de los componentes. Si existe una comprensión clara de todos los elementos que existen dentro de ese universo, naturalmente se va a generar una relación dependiente entre dichas partes. Cada parte se nutre de la otra y se genera un desarrollo mutuo y una perduración en el tiempo.

Javier Moser

Investigación

La idea del proyecto siempre fue contribuir a la sociedad, tratando de revitalizar la zona centro de
Haedo, la cual parecería necesitar un polo cultural en donde puedan converger todas las funciones hoy por hoy dispersas en la zona. Puedo decir, como vecino de Haedo, que afrontar las adversidades económicas, sociales y culturales es muy complicado, y sin mencionar que el edificio público elegido, funciona gracias a la contribución voluntaria de los vecinos y asociaciones.
Por estas razones es que surgió la simbiosis programática. Como arquitectos, necesitamos,y tenemos, que pensar en el futuro de nuestra sociedad.
La multiplicidad de funciones en un bloque edilicio concentrado en una de las zonas más transitadas del Gran Buenos Aires, es una forma de cultivar a los vecinos. Mi compromiso con el entorno es físico, pero a la vez pienso que también es un aporte a largo plazo, no solo a la educación, sino también a las actividades que pueden realizar los vecinos de Haedo en el edificio.
El aporte que promueve el nuevo edificio, es concentrar las actividades culturales públicas principales de la ciudad de Haedo en
un nodo central, ayudando a revitalizar el área, y relacionándose con los sitios adyacentes, la plaza que se encuentra frente al terreno, y el Archivo histórico de Haedo. De esta forma podrían coexistir las distintas actividades culturales:
– Biblioteca Pública de Haedo
– Auditorio Público de Haedo
– Radio Pública de Haedo
– Talleres Públicos
– Museo Público de Haedo
En ésta etapa es donde entra la Simbiosis programática, dichas actividades se ayudarían entre sí, de una u otra forma, las funciones pasarían a ser simbiontes de un proyecto, entidades que buscan un fin en común, la mejora de una comunidad.

Javier Moser
Prácticas Académicas

Ficha Técnica

Políticas de oficio, tradición e innovación

Arq. Moser Javier

Facultad de Arquitectura Diseño Arte y Urbanismo de la Universidad de Morón (FADAU - UM)

PFI - Proyecto Final Integrador (Tesis)

Arq. Barroso; Arq. Borrachia; Arq. Pini

FADAU / UNIVERSIDAD DE MORON

2015

20 de Marzo de 2016

6 de Julio de 2016

2900m2

-Proyecto de tesis desarrollado en el año 2016. 

- Obtuvo la maxima calificacion en la catedra de Proyecto Final integrador correspondiente al arquitecto Oscar Borrachia, Decano de la Facultad de arquitectura diseño arte y urbanismo de la Universidad de Morón. (FADAU - UM)