Proyecto urbano en la Bahía de la Habana

Melina Monti y Jeanette Zotta

Ícono

El trabajo comienza a partir de un análisis integral que toma en cuenta las principales problemáticas en relación al borde de la bahía.
Por un lado, el puerto de La Habana se traslada a Mariel por su ubicación estratégica, dejando un gran vacío en la Bahía por resolver.
Por el otro, el factor conectividad significa uno de los principales inconvenientes dado a que no permite entender a la Bahía como una totalidad, generando por momentos barreras de los barrios en relación al agua.
La Habana vieja, se relaciona con el borde con su famoso “Malecón”, pieza urbana de recorrido peatonal y recreativo tanto para los cubanos como para los turistas, permitiendo apreciar la visual singular del lugar de apertura hacia el mar caribe. Esta situación se va modificando a medida que nos vamos adentro a la Bahía, apareciendo grandes áreas contaminadas, situaciones de bosques naturales sin control ni acceso al mismo o grandes playones en desuso con enorme potencial a futuro.
Actualmente, el gobierno cubano transita una nueva situación de apertura hacia el exterior, llevando a cabo trabajos de investigación e intervención en el borde que van desde la protección del patrimonio histórico hasta nuevas propuestas de infraestructura organizadora del territorio.
Frente a esto y tras un seminario de investigación en el área, se ha desarrollado una propuesta que toma a problemáticas detectadas según dos áreas particulares de la Bahía.
Una corresponde al llamado “paisaje de la energía”, el cual comprende a una serie de industrias y refinerías en funcionamiento, de gran repercusión en el ambiente con respecto a la polución que genera. La principal refinería con vistas a desarmarse en un futuro por las entidades oficiales de La Habana, es la refinería Ñico López. La misma actualmente se sitúa sobre un playón de hormigón sobre el borde, contaminando las aguas lindantes, afectando el paisaje y produciendo graves enfermedades pulmonares a los trabajadores del lugar.
La otra corresponde al área de manglar natural “Parque natural Triscornia”, que actualmente cuenta con un laboratorio de investigación, flora y fauna autóctona y convive al lado de la refinería. Al presente, no es posible el acceso al público y no hay un control riguroso acerca de su crecimiento, comenzando a desbordar las viviendas que desmantelan tejido verde para establecerse.
Ambas áreas a intervenir implican a su vez una barrera a su entorno de tramas urbanas que no cuentan con una conexión franca hacia la Bahía.
Frente a todo lo detallado, se proponen dos cordones verdes bien delimitados a partir de la detección de áreas vacantes degradadas que, a su vez, delimiten las principales áreas en cuestión, rodeándolas y facilitando el acceso a la Bahía.

Melina Monti y Jeanette Zotta

Contexto

Frente a las problemáticas plantadas en relación a la refinería, los principales objetivos que plantea el proyecto es entender cuál es la mejor estrategia para desmantelar un sector con suelo muy contaminado y qué mecanismo resultaría mejor emplear para rehabilitar dicho territorio para otro uso y que resulte acorde a la tecnología y economía actual de La Habana.
En respuesta a estos objetivos, se plantea un proyecto por etapas y como tecnología se investiga a la biorremediación como recuperación de ecosistemas. El mismo es un proceso que se utiliza para aguas y suelos contaminados de petróleo, a través de microorganismos que lo restauren a su estado original.

En relación al manglar, frente a las problemáticas descriptas, se plantea delimitar y dar control al parque, habilitando un circuito público que lo circunde por el exterior y por el interior que haga rentable el proyecto sin alterar su ecosistema natural. Se propone limitar al mismo con conjuntos de viviendas en relación a la situación geográfica de barranca que se presenta, utilizando al parque como nueva visual paisajista e incorporando en el otro borde equipamiento comercial que limite la trama urbana existente.

En cuanto a los barrios existentes, son dos que predominan: Regla y Guanabacoa, los cuales son enmarcados por una serie de bulevares que los abastecen de equipamientos.

La detección de los dos cordones verdes habilita nuevos espacios a recalibrarse y reprogramarse, explotando las oportunidades que el territorio ofrece y aislándolos de las áreas contaminantes. Para ello, se sectorizan los mismos cordones ofreciendo distintas soluciones de nuevas urbanizaciones y programas recreativos acorde al sector que afecta.
El cordón más grande habilita los sectores vacantes por detrás del mismo, que se consolidan con una serie de conjuntos habitacionales de escala los cuales tienen calles y recorridos peatonales que facilitan la conexión entre los bulevares y el primer cordón, luego al borde de la bahía.

Nos replanteamos la situación del borde agua existente frente a la condición de una refinería próxima a desmantelarse que daría lugar a una posible continuación del “malecón” como borde de paseo y conexión con toda la Bahía de la Habana.


Materia

Reconocemos la unidad de paisaje Parque Triscornia como característica natural distintiva del sector de la bahía, cuya flora y fauna salvaje se ve amenazada por los efectos de la contaminación ambiental, el descuido por parte del estado que deja a libre albedrío el uso de estas tierras y también como una posibilidad de rehabitación del territorio y punto de contacto entre los barrios que quedan por detrás desconectados y el borde agua. Es por eso que decidimos que nuestra herramienta de operación sería el verde que se utiliza para dar lugar a dos sistemas de parques de amortiguación que ayudan a conectar zonas que antes quedaban aisladas y degradadas y dan un nuevo sentido a los barrios de Regla y Guanabacoa al adentrarse en el territorio.

El verde utilizado en diferentes densidades de forestación de especies autóctonas nos permite generar filtros sonoros y visuales que vuelvan más amenos los espacios circundantes a las carreteras de circulación rápida de conexión con la autopista. Estos parques acompañan el desarrollo de los conjuntos habitacionales propuestos para cada sector, reservando el espacio como público, y proponiendo en este usos desde deportivos, recreativos y culturales como de producción colaborativa como lo es la agricultura urbana.

Este sistema de agricultura urbana, muy difundido en Cuba, refuerza la idea de comunidad brindando espacios como huertas públicas y edificios módulos de producción y comercialización que proponen este sistema de autoabastecimiento además, como una fuente de trabajo potencial.


Sistema

Para la materialización del proyecto urbano, se propone una serie de etapas en relación a la magnitud del sistema de nuevos parques planteados y a los sub-proyectos que se prevé en relación a cada cordón verde.

Con respecto a la refinería, se realiza una proyección a largo plazo de cómo podría quedar conformada tras la recuperación del suelo actualmente contaminado. Se proyecta la habilitación del mismo para posibles viviendas, limitadas por un sistema de parques y con equipamiento de borde que las abastezca. Con respecto al segundo cordón, se plantean nuevos enchapes de viviendas de distintas densidades que de rentabilidad a los parques, que ayuden a apropiarse de los nuevos espacios generados y que formalice la problemática seria que La Habana cuenta actualmente en relación a la precariedad de las viviendas.


Vínculos

Para cada sector de los dos cordones respectivos se propusieron diferentes conjuntos de vivienda que dan respuesta a las características de su entorno inmediato, cuyo funcionamiento y distribución están en relación directa con los parques que les dan significado. Se buscó que las diferentes tipologías habitacionales se implantaran en la geografía, siempre desde la relación con la escala humana y su forma de habitarla, las velocidades del transporte vehicular, la caminata peatonal, las bici sendas que se incorporan como programa inseparable de la propia vida de los cubanos.

Pensando en brindar mejor calidad de vida el segundo parque actúa como amortiguación del borde del arroyo, conteniendo en este sector los desbordes del mismo, ubicando las viviendas al resguardo de las inundaciones.

Se desarrollan en los parques programas completos que mezcan áreas residenciales, comerciales, educativas, deportivas y de trabajo que abastecen a los nuevos conjuntos y refuerzan las de los barrios existentes integrándolos y conectándolos.


Investigación

Buscamos revitalizar áreas degradadas, conectarlas con infraestructura de escala humana, hacer espacios amigables que mejoren la calidad de vida de los cubanos e incorporen equipamiento para satisfacer sus necesidades, ampliando la mirada para encontrar el espacio potencial en el interior del mismo que posibilita contacto directo con el agua, rescatando sus características esenciales que les devuelve con espacios públicos el contacto libre con el agua.

Prácticas Académicas

Ficha Técnica

Paisaje y ciudad

Melina Monti y Jeanette Zotta

Universidad de Buenos Aires

Sudamérica

Universidad de Buenos Aires-facultad de arquitectura, diseño y urbanismo

Quinto año

Marzo 2015

Julio 2015