Hotel en un Viñedo sobre los Andes

Arq. Alberto Tonconogy

Ícono

El Hotel Casa de Uco surge como un elemento propio del paisaje; aparece en el marco de la Cordillera de los Andes y viñedos, y es su relación con el entorno el factor que define la concepción de la obra. El edificio se asienta bajo una gran losa de forma aleatoria a modo de placa tectónica; que al emerger se llevó consigo la vegetación autóctona, recreando desde la azotea habitable las vivencias originales del lugar.

Arq. Daniela Mac Adden / Arq. Alberto Tonconogy

Contexto

El Hotel Casa de Uco se encuentra en un contexto absolutamente virgen y de gran riqueza paisajística. El hotel se ubica se asoma a un arroyo estacionalmente seco que baja de la Cordillera. Cada decisión tomada fue tratando de seguir las indicaciones del sitio. El edificio se adapta a las características de su ubicación geográfica, de modo que se logra una conexión con la fuerte impronta del entorno. La construcción se toma al entorno mediante rampas, forestación y senderos.

Arq. Daniela Mac Adden / Arq. Alberto Tonconogy

Materia

En concordancia con el ámbito original, los materiales utilizados resaltan la aridez del lugar. Hacia el Sur la forma y el carácter pétreo de la cubierta del edifico asemejan a las de la Cordillera. En contraposición a esta gran pieza se resolvió el resto del Hotel con materiales livianos como madera y vidrio, utilizados de manera minimalista. Mirando hacia el Norte, de asoleamiento duro, la fachada se cierra y se abren sólo las aberturas estrictamente necesarias.

Arq. Daniela Mac Adden / Arq. Alberto Tonconogy

Sistema

Al ubicarse en una zona sísmica, todo el edificio se articula en partes estructurales diferenciadas y aisladas entre sí, en coincidencia con las funciones internas propias del hotel.

Arq. Daniela Mac Adden / Arq. Alberto Tonconogy

Vínculos

El edificio está internamente dividido en dos zonas. Los espacios multiuso y de actividades sociales se encuentran dentro de un ámbito exento del resto del Hotel y comparten un único espacio de triple altura. Este vacío está delimitado por las circulaciones que conducen al segundo sector, el cuerpo de las habitaciones.

Arq. Daniela Mac Adden / Arq. Alberto Tonconogy

Investigación

Cada fachada mira plenamente a un punto cardinal, lo que llevó a cuatro caras totalmente diferenciables.
El tratamiento en extremo vidriado hacia el Valle de Uco coincide con la orientación Sur. Hacia la Cordillera, orientada al Oeste, se procedió a proteger la fachada con una batería de parasoles de movimiento electro-hidráulico. Hacia el Norte, de asoleamiento duro, la fachada se cierra y se abren sólo las aberturas estrictamente necesarias.

Arq. Daniela Mac Adden / Arq. Alberto Tonconogy
Practicas Profesionales

Ficha Técnica

Paisaje y ciudad

Arq. Alberto Tonconogy

Arq. Alberto Tonconogy

Arq. Martina Veiga, Arq. Nicolas Bozzano, Arq. Alexia Biaus, Arq. Elena Toso, Arq. Mariana Cavalli, Arq. Soledad Allegro

Ruta Provincial Nº94 - Km 14 - Tunuyan - Mendoza

2013 - 2014

2014

2015

2200 m2

2200 m2

El Hotel Casa de Uco surge como un elemento propio del paisaje; aparece en el marco de la Cordillera de los Andes y viñedos, y es su relación con el entorno el factor que define la concepción de la obra. El edificio se asienta bajo una gran losa de forma aleatoria a modo de placa tectónica; que al emerger se llevó consigo la vegetación autóctona, recreando desde la azotea habitable las vivencias originales del lugar.

El Hotel Casa de Uco se encuentra en un contexto absolutamente virgen y de gran riqueza paisajística. El hotel se ubica se asoma a un arroyo estacionalmente seco que baja de la Cordillera. Cada decisión tomada fue tratando de seguir las indicaciones del sitio. El edificio se adapta a las características de su ubicación geográfica, de modo que se logra una conexión con la fuerte impronta del entorno. La construcción se toma al entorno mediante rampas, forestación y senderos.

En concordancia con el ámbito original, los materiales utilizados resaltan la aridez del lugar. Hacia el Sur la forma y el carácter pétreo de la cubierta del edifico asemejan a las de la Cordillera. En contraposición a esta gran pieza se resolvió el resto del Hotel con materiales livianos como madera y vidrio, utilizados de manera minimalista. Mirando hacia el Norte, de asoleamiento duro, la fachada se cierra y se abren sólo las aberturas estrictamente necesarias.

Al ubicarse en una zona sísmica, todo el edificio se articula en partes estructurales diferenciadas y aisladas entre sí, en coincidencia con las funciones internas propias del hotel.

El edificio está internamente dividido en dos zonas. Los espacios multiuso y de actividades sociales se encuentran dentro de un ámbito exento del resto del Hotel y comparten un único espacio de triple altura. Este vacío está delimitado por las circulaciones que conducen al segundo sector, el cuerpo de las habitaciones.

Cada fachada mira plenamente a un punto cardinal, lo que llevó a cuatro caras totalmente diferenciables.

El tratamiento en extremo vidriado hacia el Valle de Uco coincide con la orientación Sur. Hacia la Cordillera, orientada al Oeste, se procedió a proteger la fachada con una batería de parasoles de movimiento electro-hidráulico. Hacia el Norte, de asoleamiento duro, la fachada se cierra y se abren sólo las aberturas estrictamente necesarias.