Fotomorfosis Interior

Gabriela Zarwanitzer, Florencia Baserga, Victoria Saieg, Candela de Bortoli

Ícono

Corte

Gabriela Zarwanitzer, Florencia Baserga, Victoria Saieg, Candela de Bortoli

Contexto

Planta 5


Materia

Planta 1


Sistema

Imagen interior conceptual


Vínculos

Serie plantas


Investigación

Maqueta

Gabriela Zarwanitzer, Florencia Baserga, Victoria Saieg, Candela de Bortoli
Prácticas Académicas

Ficha Técnica

Políticas de oficio, tradición e innovación

Gabriela Zarwanitzer, Florencia Baserga, Victoria Saieg, Candela de Bortoli

Universidad Torcuato Di Tella

Taller

Lluis Ortega, Juan Pablo Porta, Santiago Miret, Melisa Brieva

Universidad Torcuato Di Tella

2016

Marzo

Junio

La hipótesis que plantea esta investigación es la de la generación de perímetro a través de la proliferación de cerramiento. Partiendo de la premisa de que un exterior no puede concebirse sin un interior, existe un límite entre ambos. Este, a su vez se construye a partir de una línea, de mayor o menor espesor, que comprende una serie de grados de interioridad en mayor o menor medida.

En esta investigación se pretende revertir la relación dicotómica entre  interior – exterior a través del vaciado y la intensificación de este límite en términos de rangos de interioridad potenciales.

La cualidad de interior que se propone es la de un paisaje de pseudointeriores que organizan a su alrededor materia en función de la luz como fenómeno mediador y generador de umbrales.

Se incorpora la noción de prototipo como unidad mínima de repetición que desarrolla sus propias formas y sistemas organizativos para producir espacios cualificados en términos de la iluminación. El sistema aplicado para la proliferación parte del reconocimiento de puntos como centros en un campo dado. En este caso, en el edificio Harrods, se ubican los centros de los núcleos de circulación y de las lucarnas originales.  A partir de estos se ubican prototipos formales de iluminación: catenarias de luz que integran las problemáticas de orientación; y prototipos formales de circulación: catenarias invertidas que operan en un sentido estructural y alrededor de las cuales se organizan los principales circuitos de circulación vertical.

El tamaño relativo de los prototipos se encuentran asociados a los módulos de la estructura del edificio en cuestión y su traslación y ubicación se toman en base a sus respectivas funciones es decir, organizar circulaciones continuas  e iluminar en función de la orientación dada. Cada uno de estos conforma una unidad con su par de circulación dando lugar a la unidad mínima de organización del sistema.

La luz se tiene en cuenta a partir del espectro de su difusión, en todos los horarios y siguiendo la orientación del sol. Estos a su vez se redireccionan en cada planta de manera de orientar la luz desde las plantas bajas hacia las altas en los lugares más profundos/oscuros.

A partir de este sistema primario se localizan centros secundarios de proliferación, tanto para flujos ascendentes como descendentes. Este sistema subsidiario organiza situaciones locales dentro de las relaciones globales establecidas por los vacíos del sistema principal.

La inserción de un prototipo formal en un campo diferenciado por su contexto inmediato produce la variación o actualización de los mismos, proceso mediante el cual se cualifica el espacio y se  potencian diversas experiencias de interior. El campo se diferencia a través de valores que delimitan zonas particulares, discontinuidades dentro de un todo aparentemente homogéneo.

La incorporación del problema de los flujos ascendentes y descendentes se organiza alrededor del prototipo formal, lo definen y lo complejizan, ya que le devuelve valores nuevos materializados como rangos de influencia medidos en términos de intensidad de luz y distancias a los puntos de circulación. Se entiende entonces, que estos prototipos funcionan como organizadores de espacio en sentido vertical y que ambos comprenden.

De esta forma, la intensificación de los grados de interioridad produce diversidad programática, donde los subsistemas se organizan alrededor de un sistema primario que a su vez, se encuentra en función de la luz.

Esta proliferación se evalúa cualitativamente en términos de los campos de situaciones diferenciadas en las que se pueden reconocer umbrales de esos primeros límites. La organización programática de espacios laborales de oficinas de distinta índole parte entonces de un prototipo formal afectado en un entorno dado, retroalimentado bajo los términos de intensidad lumínica, cercanía a circulaciones, grados de privacidad, grados de interioridad, etc.

El problema inicial del cerramiento como límite físico entre un exterior y un interior incorpora el problema de la luz como organizador de la materia enfocado en los modos de trabajo asociados a la orientación. La actividad humana busca espacios de mayor o menor grado de luminosidad, y la proliferación del cerramiento cuestiona las relaciones entre lleno y vacío al agujerear para generar un espacio de mayor calidad lumínica. Existe un balance entre la optimización de esta luz natural y el área útil laboral necesaria, donde la luz organiza aquel espacio de trabajo y lo delimita virtualmente.